ortega:mt:mt-a2-iv-conclusao
Differences
This shows you the differences between two versions of the page.
| ortega:mt:mt-a2-iv-conclusao [17/02/2026 18:34] – created - external edit 127.0.0.1 | ortega:mt:mt-a2-iv-conclusao [15/09/2026 20:19] (current) – external edit 127.0.0.1 | ||
|---|---|---|---|
| Line 1: | Line 1: | ||
| + | ====== IV CONCLUSÃO (MT:A2) ====== | ||
| + | |||
| + | |||
| + | |||
| + | ==== Meditação da Técnica ==== | ||
| + | |||
| + | //ORTEGA Y GASSET, José. Meditação da Técnica. Tradução e Prólogo de Luís Washington Vita. Rio de Janeiro: Livro Íbero-Americano, | ||
| + | |||
| + | <tabbox português> | ||
| + | Destas considerações sobre a polêmica aberta na Inglaterra em torno das investigações físicas mais características da hora atual se depreende, pelo menos, que esta grande ciência atravessa uma etapa perigosa. Perigosa porque caminha sem clareza suficiente sobre si mesma. Não se sabe bem qual é o caráter de conhecimento próprio à física. Não se sabe bem qual é o papel da experiência e o do puro raciocínio na faina de sua edificação. E nem sequer se sabe bem o que seus grandes iniciadores dos séculos XVI e XVII — Kepler, Galilei, Newton — pretenderam fazer. | ||
| + | |||
| + | Porque dar como coisa patente e indiscutível, | ||
| + | |||
| + | Conceda-me o leitor a satisfação de ler agora o que, em 1927, escrevia eu como nota a meu ensaio "La filosofia de la historia de Hegel y la historiologia" | ||
| + | |||
| + | "Nada houvera surpreendido tanto a Galilei, Descartes e demais instauradores da nuova scienza como saber que três séculos mais tarde seriam considerados como os descobridores e entusiastas do ' | ||
| + | |||
| + | "O que interessa a Galilei não é, pois, adaptar suas ideias aos fenômenos, mas, ao contrário, adaptar os fenômenos mediante uma interpretação a certas ideias rigorosas e, a priori, independentes do experimento; | ||
| + | |||
| + | "Com clareza quase ofensiva aparece éste espírito num lugar de Toscanelli: 'Che i principii della dottrina de motu siano veri o falsi a me importa poquissimo. Poiché se non son veri, fingasi che sian veri conforme habbiamo supposto, e poi prendasi tutte le altre specoíazioni derívate da essi principa non come cosi miste, ma pure geometrich. Io fingo o suppongo que qualch corpo o punto se mouova all (ingiù de all' | ||
| + | |||
| + | "De modo que se os fenômenos — as bolas de chumbo, de ferro e de pedra — não se comportam consoante nossa construção, | ||
| + | |||
| + | "Claro está que a física atual se diferencia muito da de Galilei e Toscanelli, não somente por seu conteúdo, mas por seu método. Mas esta diferença metódica não é contraposição, | ||
| + | |||
| + | Dez anos se passaram e, ao que pôde ver o leitor, toda a vanguarda da física vem a coincidir da maneira mais literal com aquela caracterização minha, incluindo nela as frases dos clássicos que eu adotava, uma das quais, a mais audaz, a de Toscanelli, era bem pouco conhecida. Como Milne diz, provocando a zanga de Dingler: "Não importa que as coisas não coincidam com o pormenor da construção matemática" | ||
| + | |||
| + | Quando, na altura de 1920 ou 1921 Einstein visitou Madrid me ocorreu dizer-lhe: " | ||
| + | |||
| + | E mesmo neste assunto que pertencia à física podia ter-se poupado os espantos. E, com efeito, um fato que hoje Milne chama com todas suas letras geometria à física que se está fazendo e que declara ter sido levado a esta direção pela teoria da relatividade. | ||
| + | |||
| + | Mas não olvidemos, antes de tudo, e depois de tudo, o principal ensinamento que desta cacofonia na física devemos reter: a falta de clareza em que esta ciência se acha hoje com referência a si mesma como ciência. Porque esta conversão da física em geometria que a vanguarda da física está executando não é mais, como o próprio Milne diz, que um "fato surpreendente", | ||
| + | |||
| + | E esta falta de clareza na ciência mais exemplar procede da mesma causa que a falta de clareza reinante hoje nas demais ordens da vida; por exemplo, na política, a saber: da resistência anárquica a submeter toda disciplina a uma filosofia que o seja de verdade, portanto, que seja uma arquitetura radical de nossas ideias. Como uma coletividade numerosa não pode viver sem um poder público e sua política, a exuberante civilização europeia não pode existir sem a instância última de uma filosofia. Nem sequer durante a Idade Média foi isto possível, apesar de que a Religião conservava toda sua vigência sobre as almas. O escolasticismo foi durante muitos séculos o agente policial das ideias ocidentais, inclusive das ideias teológicas. | ||
| + | |||
| + | La Nación, de Buenos Aires, 7 de novembro de 1937. | ||
| + | |||
| + | <tabbox original> | ||
| + | De estas consideraciones sobre la polémica abierta en Inglaterra en torno a las investigaciones físicas más características de la hora actual se desprende, por lo menos, que esta gran ciencia atraviesa una etapa peligrosa. Peligrosa porque camina sin claridad suficiente sobre sí misma. No se sabe bien cuál es el carácter de conocimiento propio a la física. No se sabe bien cuál es el papel de la experiencia y el del puro razonamiento en la faena de su edificación. Y ni siquiera se sabe bien lo que sus grandes iniciadores de los siglos XVI y XVII —Kepler, Galileo, Newton— pretendieron hacer. | ||
| + | |||
| + | Porque dar como cosa patente e incuestionable, | ||
| + | |||
| + | Concédame el lector la satisfacción de leer ahora lo que en 1927 escribía yo como nota a mi ensayo La filosofía de la historia de Hegel y la historiología[20]: | ||
| + | |||
| + | «Nada hubiera sorprendido tanto a Galileo, Descartes y demás instauradores de la nuova setenta como saber que tres siglos más tarde iban a ser considerados como los descubridores y entusiastas del “experimento”. Al estatuir Galileo la ley del plano inclinado, fueron los escolásticos quienes se hacían fuertes en el experimento contra aquella ley. Porque, en efecto, los fenómenos contradecían la fórmula de Galileo. Es éste un buen ejemplo para entender lo que significa el “análisis de la naturaleza” frente a la simple observación de los fenómenos. Lo que observamos en el plano inclinado es siempre una desviación de la ley de caída, no sólo en el sentido de que nuestras medidas dan sólo valores aproximados a aquélla, sino que el hecho tal y como se presenta no es una caída. Al interpretarlo como una caída, Galileo comienza por negar el dato sensible, se revuelve contra el fenómeno y opone a él un “hecho imaginario”, | ||
| + | |||
| + | »Lo que interesa a Galileo no es, pues, adaptar sus ideas a los fenómenos, sino al revés, adaptar los fenómenos mediante una interpretación a ciertas ideas rigorosas y a priori independientes del experimento; | ||
| + | |||
| + | »Con claridad casi ofensiva aparece este espíritu en un lugar de Toscanelli: “Che i principii della dottrina de motu siano veri o falsi a me importa poquissimo. Poichè se non son veri, fingasi che sian veri conforme habbiamo supposto, e poi prendansi tutte le altre specolazioni derívate da essi principii non come cosi miste, ma pure geometriche lo fingo o suppongo que qualche corpo o punto si muova all’ingiù de all’insù con la nota proporzione ed horizontalmente con moto equabile. Quando questo sia io dico che seguirà tutto quello che ha detto il Galileo, ed io anchora. Se poi le palle di piombo, di ferro, di pietra, non osservano quella supposta proporzione, | ||
| + | |||
| + | »De modo que si los fenómenos —las bolas de plomo, de hierro y de piedra— no se comportan según nuestra construcción, | ||
| + | |||
| + | »Claro es que la física actual se diferencia mucho de la de Galileo y Toscanelli, no sólo por su contenido, sino por su método. Pero esta diferencia metódica no es contraposición, | ||
| + | |||
| + | Diez años han pasado, y, a lo que ha podido ver el lector, toda la vanguardia de la física viene a coincidir de la manera más literal con aquella caracterización mía, incluyendo en ella las frases de los clásicos que yo adoptaba, una de las cuales, la más audaz, la de Toscanelli, era muy poco conocida. Como Milne dice, provocando el enojo de Dingler: «No importa que las cosas no coincidan con el detalle de la construcción matemática» (Milne habla propiamente de la extrapolación), | ||
| + | |||
| + | Cuando hacia 1920 o 1921 visitó Einstein Madrid, me ocurrió decirle: «¡Acabará usted haciendo de la física una geometría!» No son para enunciadas aquí las razones que me movían ya entonces a pensar así, porque su comprensión requiere inexcusablemente cierto, aunque muy modesto, tecnicismo. (Para el lector matemático me basta referirme a la evidente tendencia que manifestaba desde luego la mecánica relativista a absorber la dinámica en la cinemática). Los que sí son para dichos son los aspavientos que hizo Einstein, los ojos estupefactos que puso. Era toda la escenografía y el juego pantomímico con que se suele afrontar la audición de una gigantesca estupidez, una de esas estupideces sin tratamiento ni ortopedia posibles. Estoy tan convencido de que hemos venido a este mundo para no entendernos los unos a los otros, somos en la mutua incomprensión tan geniales y empleamos tal refinamiento, | ||
| + | |||
| + | Y aun en este asunto que pertenecía a la física podía haberse ahorrado los aspavientos. Es, en efecto, un hecho que hoy Milne llama con todas sus letras geometría a la física que se está haciendo y que declara haber sido impulsada en esta dirección por la teoría de la relatividad. | ||
| + | |||
| + | Pero no olvidemos, ante todo y después de todo, la principal enseñanza que de esta bronca en la física debemos retener: la falta de claridad en que esta ciencia se halla hoy respecto a si misma como ciencia. Porque esta conversión de la física en geometría qué la vanguardia de los físicos está ejecutando, no es más, como el propio Milne dice, que un «hecho sorprendente», | ||
| + | |||
| + | Y esta falta de claridad en la ciencia más ejemplar procede de la misma causa que la falta de claridad reinante hoy en los demás órdenes de la vida; por ejemplo, en la política, a saber: de la resistencia anárquica a someter toda disciplina a una filosofía que lo sea de verdad, por tanto que sea una arquitectura radical de nuestras ideas. Como una colectividad numerosa no puede vivir sin un poder público y su política, la exuberante civilización europea no puede existir sin la instancia última de una filosofía. Ni siquiera durante la Edad Media fue esto posible, a pesar de que la Religión conservaba toda su vigencia sobre las almas. El escolasticismo fue durante muchos siglos el gendarme de las ideas occidentales, | ||
| + | |||
| + | La Nación, de Buenos Aires, 7 de noviembre de 1937. | ||
| + | |||
| + | </ | ||
